CAP 4 “NACE UN NUEVO AMOR”
A la mañana siguiente, los reyes partirían tenía que alistarme ya que era una tradición escoltarlos hasta el muelle donde su barco partiría, mientras tanto el Rey, mi padre y Joseph conversaban
-Entonces ya estipulados los acuerdos firmemos el tratado- dijo mi padre
-Esperen- interrumpió Joseph
-Hijo que manera de interrumpir es esa-
-Padre necesitamos hablar de algo, mientras tanto no firmes los tratados-
-Pero príncipe Joseph pensé que todo había quedado claro- nuevamente comento mi padre
-Aun hay algo más-
-Esta bien hijo lo hablaremos en casa- musito Edward
Al tanto baje al recibidor para estar presente en la despedida de los príncipes eso era un deber, eso no estaba a discusión así que baje sin decir ni una palabra la verdad no quería otro enfrentamiento como el de ayer con Joseph, salude como era debido y monte mi caballo y partí hacia el muelle, Joe iba detrás de mi qué presión sentía, sabía que debía darle una explicación pero por otra parte el sabía lo que había pasado, solo quería nuevamente jugar conmigo, de pronto Joseph adelanto su caballo colocándose junto al mío se acerco de manera sutil.
-Así que me vas a decir ¿porque te marchaste?- dijo seductoramente susurrando
-Tú sabes muy bien porque-
-Giselle tú no sabes lo que sufrí cuando te busque y me entere que te habías ido-
-No creo que te importara mucho, nunca me buscaste-
-Giselle yo…-
-Joseph date prisa aun es largo el camino- dijo Edward ya que habíamos llegado al muelle
-Giselle yo….-
-Es mejor que te vayas ya no tenemos nada que decirnos – dije mientras bajaba de mi caballo
Joseph me miro tristemente a los ojos, y subió sin decir una palabra más al barco, los reyes se habían despedido ya de mis padres ya solo me faltaba despedirme de mi mejor amigo Kevin, la verdad no me quería separar de el
-Bueno Giselle solo me queda despedirme- dijo Kevin
-Como quisiera que fuera como antes y pudiéramos esta juntos más tiempo, eres mi mayor confidente-
-Te extrañare-
-y yo a ti Kevin-
Esa misma mañana partieron hacia Londres y bueno yo sentía una sensación muy extraña puesto que creo no quería que se fueran pero bueno ya no podía hacer nada, la mirada de Joseph me había confundido, no creí que le importara, el era un hombre tan confuso, mi mente no salía de aquellos ojos llenos de tristeza y la última mirada que me dio, por fin llego la noche Nicholas no había dado señas de vida lo cual me tenía muy agobiada, inundada de dudas y pensamientos escuche un sonido que llamo mi atención, así que salí al balcón de mi ventana y lo vi ahí tan hermoso, tan perfecto el estaba parado justo al pie del árbol que daba hacia mi ventana, con unas flores en su mano que parecían ser silvestres.
-Pensé que me habías olvidado, pero te perdono- dije bromeando
-Jamás pasaría eso, eh demorado por buscar unas flores que se acerquen a tu encanto, pero eh fallado en mi búsqueda-
-Eso es lo más lindo que jamás nadie me había dicho- lo mire a los ojos estos brillaban singularmente –bajo en un momento- dije sin repercusión en mis palabras
Baje sin que nadie me viera ya era muy tarde podría decirse, me era más fácil salir así, llegue donde se encontraba el, antes de que pudiera decir algo el cayo mis palabras con un beso inigualable, recorría cada parte de mi boca con su ternura y dulzura, se separo un poco de mi tomándome por los brazos uniéndonos cuerpo con cuerpo, se acerco a mi oído.
-Te extrañado hasta la locura- dijo en un susurro que me dejo helada, sabía que decir algo estaría fuera de contexto, como podía competir con aquellas palabras abrumadoras –Esto es para ti- menciono mientras me daba las hermosas flores ya mencionadas
-Son hermosas-
-No son gran cosa-
-Lo son viniendo de ti- le di una sonrisa tierna, en ese momento su tensión marcada en su rostro disminuyo
-Quiero mostrarte algo ven- tomo mi mano y me dirigió hacia el cobertizo en donde se encontraban los caballos –Es un lugar maravilloso-
Me ayudo a montar mi caballo y el subió detrás de mi tomando las riendas de este, galopamos a toda velocidad que sentía me caería del caballo si no fuera porque Nicholas me tenía muy bien agarrada, creo que el intentaba evitar que nos vieran juntos, fue un trayecto un poco largo a lo que yo me esperaba pero de pronto el caballo paro, Nicholas se bajo de este y me estiro los brazos para ayudarme a bajar.
-¿En dónde estamos?- pregunte un poco desorientada
-Ayer que no pude verte decidí buscar un lugar en el que pudiéramos vernos sin que nadie lo note, estamos en la parte final del lago-
-Jamás había visto este lugar- mencione con inocencia
-Este será nuestro lugar secreto- me tomo por la cintura con una mano, acercándome a muy poca distancia de su rostro, sentí cada latido que daba su corazón
-Es maravilloso- acorte la poca distancia que quedaba entre los dos uniendo sus labios a los míos, la idea me encantaba deseaba verlo todos los días un remolino de sentimientos pasaba en mi interior con tan solo sentirlo cerca
-¿Quieres verlo?-
-Claro que quiero verlo- dije muy emocionada
Nicholas tomo mi mano me llevo hacia aquel lugar esa muy hermoso, parecía un bosque encantado, de aquellos que mi madre solía describir cuando me narraba aquellos hermosos cuentos, se podía respirar un aire de tranquilidad fuera del mundo de avaricia y envidia que estaba a mi alrededor, el hermoso panorama se acompañaba de la tranquilidad de aquel lago que había sido cómplice en mi primer encuentro con el duque, y ahí estábamos solo él y yo disfrutando de aquella hermosa vista.
-Esto no durara para siempre Nicholas debemos decir lo nuestro- dije asustada
-Pequeña no es el momento, si por simple equivocación se me ocurriera decirle a tu padre lo nuestro me asesinaría y a ti te casaría con el primero que le pasase por la cabeza, debemos ser pacientes- baje la cabeza con tristeza –También quiero estar contigo, darte una vida a mi lado, pero no podemos arriesgarnos podríamos perdernos el uno al otro- dijo como si pudiera leer mi mente
-Tienes razón no es lo mejor-
-Hey pero no te pongas así, lo haremos a su momento- beso mi frente de una manera tierna – ¿Ahora si princesa quiere recorrer el lugar?-
-Me encantaría-
Caminamos tomados de la mano por todo el bosque, Nicholas en momentos me miraba y me sonreía de la manera más tierna que podía haber y era totalmente correspondido.
-Eres tan hermosa, que duele-
-Nadie me había dicho nunca eso- sonreí
-Te amo Giselle- wow eso si no me lo esperaba, estaba en total shock ese hombre tan hermoso acababa de decirme que me amaba, jamás nadie en la vida me había dicho semejantes palabras que se decía en estos casos pero creo que tenia la respuesta más correcta a la revolución de sensaciones que pasaban dentro de mi
-También te amo Nicholas- y nos besamos intensamente
-Jamás había sentido lo que siento contigo pequeña-
Caminamos junto al lago hablando de nuestros sueños y nuestras metas, Nicholas deseaba cambiar el gobierno que en ese momento se vivía en México, el era una persona sensible y sincera tenía el deseo de cambiar al mundo ayudar a las demás personas y eso me impresionaba.
-¿Bailamos?- dijo tomando mi mano
-¿Qué? Pero no hay música-
-Eso no es impedimento nosotros haremos música-
Comenzó a cantar una bella canción, tenía la voz de un ángel, el simplemente me asombraba con cada palabra que salía de su boca, con cada movimiento, cada sonrisa, seguimos bailando, mientras me miraba a los ojos, decidimos sentarnos en la sombra de un árbol puesto que ya me había cansado, una princesa jamás pasa tanto tiempo de pie no es propio, pero que era propio en este momento, yo con un hombre que recién conozco sola, en un lugar completamente solo es más que obvio que el barco de la propiedad ya había zarpado, pero que mas da lo amo, amo a este hombre.
-¿Qué piensas princesa?-
-En lo feliz que soy en este momento-
Cuando mi felicidad no podía ser más completa, un cielo negro nublo mis ojos realmente no sabía que estaba pasando, cuando recobre la conciencia, desperté a un lado el hombre más bello que podía existir, recostada en su pecho que tenia e aroma mas inspirador del planeta….pero que estoy diciendo ya había amanecido y yo no estaba en el palacio, este era mi fin.
-Nicholas ya ha amanecido-
-Si el amanecer es hermoso- menciono completamente adormilado
-Ya es de día- mientras lo tocaba para que se despertase por fin lo había conseguido y muy asustado reacciono
-Oh por dios este es nuestro fin, princesa tenemos que irnos-
Salimos a todo galope hacia el palacio, sentía la adrenalina correr por todo mi cuerpo el temor carcomía cada parte de mi piel, el rey visitaba todas las mañanas mi habitación el lo llamaba el deber de padre cosa que yo nunca sentí, pero debía agradecer era lo mas que algún día podía obtener del, y si ya había hecho su visita matutina? Que diría al no verme en aquella habitación, intentaba simular mi temor ya que las princesas jamás seden ante la presión y esta no podía ser la excepción, después de un trayecto atemorizante por fin habíamos llegado al palacio.
-Déjame ayudarte- dijo Nicholas mientas bajaba de mi caballo, tomándome por la cintura ayudándome a bajar
-¿Cómo vamos entrar sin que nos vean?-
-Encontraremos la forma, por ahora quédate detrás de este arbusto en lo que yo encuentro una entrada- Nicholas se alejaba lentamente de mi lado, no sabía qué hacer, ni a quién recurrir, pero en eso detrás de todo ese miedo di paso a una idea que habitaba mi cabeza, seguí a Nicholas hasta alcanzarlo.
-¡Espera!- dije
-Princesa pero si eh dicho que os quedases atrás-
-Se como entrar sígueme- Lo tome de la mano, conocía perfectamente bien las entradas secretas del palacio, mi padre había insistido que se me instruyera sobre ellas ya que podrían ser de utilidad en una emergencia y definitivamente esta era una de ellas, nos conduje hacia la ventana que daba a la sala de música, entramos si que nadie nos viera por una de las ventanas, aquella sala era de las menos concurridas solo era utilizada en un evento o alguna celebración, así que no se nos complico mucho, en esta había un cuadro así de mi tamaño eso era un poco intimidante, pero daba paso a un túnel que quedaba a dos puertas de mi habitación, por fin habíamos llegado al final de aquel túnel cuando una de las mucamas estaba justo afuera de mi habitación.
-¡Princesa! Eh traído su desayuno- dijo María mi mucama particular y de mayor confianza
-¿qué hacemos?- susurre a Nicholas
-Observa- con un beso rápido se levanto y fue directo con la mucama
-¿Que hace aquí?- pregunto maría muy molesta
-Eh venido a ver al rey y me temo que las indicaciones que me dieron hacia el salón imperial, no fueron las correctas creo que estoy perdido, Soy el duque Nicholas- mientras saludaba amablemente a aquella muchacha, el era cada vez mas sorprendente tan educado con todo el mundo sin discriminación alguna.
-Lo escolto duque- por fin se había ido con Nicholas en busca de mi padre, dándome una sonrisa había puesto un te amo en sus labios, corrí hacia la puerta protegiéndome detrás de ellas, mientras escuchaba unas voces en los pasillos.
-Duque de Barbarack ¿a que debo su inesperada visita?- Era la voz de mi padre lleno de sorpresa de ver al duque ahí, pero que diría si se enterara que hace unos segundos estaba con su hija, ni siquiera quería imaginarlo.
-Eh venido por el tratado firmado por Inglaterra, tengo entendido que se destinara a España las colonias del nuevo mundo- era impresionante la agilidad e Nicholas para tapar el asunto
-Acompáñeme duque hay algo que tengo que decirle-
De pronto las voces desaparecieron quedándome entro de mi habitación, asimilando el día tan pesado que había tenido y lo maravilloso que la había pasado con Nicholas. Tal vez la felicidad dure poco, quizá sea para siempre no lo sé, tengo el presentimiento de ser plenamente feliz, dando paso a un nuevo amor en mi corazón, pero quizá, simplemente quizá la felicidad desaparezca más pronto de lo que imagine.
FIN CAP 4


